martes, abril 06, 2010

Fiesta Patronal de la Unidad Habitacional Tepozanes 2010


Quiero hacerles una cordial invitación a las fiestas patronales de la Unidad Habitacional Tepozanes en honor al Señor de la Misericordia los días 10 y 11 de abril de 2010.
El día sábado serán las primeras comuniones y las confirmaciones y el día domingo serán las mañanitas al Señor de la Misericordia, la procesión, misas, danzas regionales, baile y fuegos artificiales.
¡No faltes!

domingo, abril 04, 2010

Domingo de Resurrección


¡Aleluya!, ¡Aleluya!: ¡El Señor ha resucitado!

Que en este día, en el que Jesucristo ha vencido glorioso a la muerte, nosotros nos renovemos y nos volvamos mejores personas.
¡Felices Pascuas!

sábado, abril 03, 2010

Sábado Santo


El día de hoy, la Iglesia permanece junto al sepulcro de Nuestro Señor Jesucristo, realizando una Vigilia Pascual en espera de su gloriosa Resurrección.

Hoy se enciende el fuego nuevo y los cirios pascuales y además se renuevan las promesas del bautismo.

viernes, abril 02, 2010

Viernes Santo


El día de hoy, la Iglesia conmemora de manera solemne la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

Hoy sólamente meditemos sobre aquel hombre que, hace aproximadamente 1977 años, se sacrificó por todos nuestros pecados y sobre su madre, aquella mujer a la que el corazón le fue atravesado con una espada de dolor.

jueves, abril 01, 2010

Jueves Santo



Hoy es Jueves Santo, en que recordamos la Institución de la Eucaristía por Nuestro Señor Jesucristo durante la Última Cena, el Lavatorio de Pies, la Oracion en el Huerto y la Traición de Judas Iscariote.

En este día comienza el llamado Tríduo Pascual, que concluye en la Vigilia Pascual del Sábado Santo.

 Durante este día se realizan diferentes actos, como la tradicional Visita de las Siete Casas.
Esta actividad consiste en ir visitando siete templos donde se encuentre expuesto el Santísimo Sacramento e ir recordando los siete lugares donde estuvo Jesucristo durante su Pasión:

1. Templo: De la Última Cena al Huerto de los Olivos.
2. Templo: Del Huerto de los Olivos a la Casa de Anás
3. Templo: De la Casa de Anás a la Casa de Caifás.
4. Templo: De la Casa de Caifás al Palacio de Pilato.
5. Templo: Del Palacio de Pilato al Palacio de Herodes.
6. Templo: Del Palacio de Herodes al Palacio de Pilato.
7. Templo: Del Palacio de Pilato al Monte Calavario.

Este día es conocido como el Día del Sacerdote por ser el Jueves Santo el día en que Jesús después de consagrar y repartir el pan y el vino convertidos en su carne y su sangre les dijo a sus apóstoles: "Hagan esto en memoria mía".

Si quieres saber más acerca de este día santo visita: http://es.catholic.net/celebraciones/120/301/articulo.php?id=1255





domingo, marzo 28, 2010

Domingo de Ramos


Hoy 28 de marzo celebramos el Domingo de Ramos o De la Pasión del Señor:

“La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, que comprende el presagio del triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión. Hay una estrecha relación entre estos dos aspectos del Misterio Pascual. La entrada del Señor en Jerusalén, desde los primeros años de la Iglesia, se conmemora con una procesión, en la cual los cristianos celebran el acontecimiento, imitando las aclamaciones y gestos de los niños hebreos cuando salieron al encuentro del Señor, cantando el fervoroso “Hosanna”. Así se describe la celebración del Domingo de Ramos en la Carta de la Congregación para el Culto Divino de 1988: “La preparación y celebración de las fiestas pascuales”, en sus nn. 28 y 29.
El Domingo de Ramos y el sentido del domingo cristiano
El Domingo de Ramos, como todos los domingos del año, celebra el hecho de la Resurrección del Señor y su victoria. Las características propias de este domingo ayudan a descubrir el sentido que tiene el domingo que celebramos los cristianos. La procesión es como una aclamación ante la victoria del Señor, cosa que celebramos también cada domingo. La narración de la Pasión subraya el aspecto de que la victoria de Cristo se obtiene a través del sufrimiento y la muerte. Las palmas y los ramos (signos populares de victoria) manifiestan que la muerte en la cruz es camino de victoria y victoria ella misma, por cuanto ésta muerte destruyó la muerte. La celebración del Domingo de Ramos, resume la dinámica del Misterio Pascual de Cristo, que es también el contenido de nuestra celebración dominical.

Cristo y su entrada mesiánica en el Reino
Jesús, llegada “su hora”, decide ir a Jerusalén. Y su entrada es a la vez entrada del Siervo, que camina a la muerte y del Señor, que va a ser glorificado.
Es necesario insistir en el sentido fundamental de la procesión de las palmas y ramos que se realiza en este Domingo. Se trata de celebrar la entrada mesiánica del Señor en su triunfo pascual a través de la muerte: “Acompañemos con fe y devoción a nuestro Salvador en su entrada triunfal a la ciudad santa, para que participando ahora de su cruz, podamos participar un día, de su gloriosa resurrección y de su vida”, ésta es la expresiva monición que el sacerdote dice al iniciar el rito de la bendición y la procesión de las palmas. La procesión, por tanto, no tiene simplemente la finalidad de recordar un hecho histórico pasado, sino de hacer una solemne profesión de fe en que la cruz y la muerte de Cristo son en definitiva una victoria. El color rojo de las vestiduras, en este día, apunta a la muerte del Mártir y a su Victoria.

El sentido de la bendición y procesión de las palmas
Con la bendición, procesión de las palmas y los ramos inicia las celebraciones de la Semana Santa. No sólo cronológicamente, sino sobre todo “mistéricamente” o “sacramentalmente”. Todo lo que la Iglesia va a vivir en los días santos, la Pascua (paso-tránsito) del Señor se introduce simbólicamente con el significativo rito de la bendición y de la procesión.
Esta “introducción” en la Semana Santa a través de la procesión de las palmas y ramos, sólo se logra si a este rito se le sabe dar su verdadero significado. Se trata de “significar” la entrada de Cristo en la Jerusalén definitiva a través del triunfo de su muerte. La procesión no tiene como finalidad primordial, remedar el evento histórico acontecido el domingo anterior a la muerte del Señor, sino que es un instrumento para participar en la entrada escatológica de Jesús, a través del Misterio Pascual, en el Reino definitivo de Dios. Por tanto la celebración debe vivirse “como una profecía de la pasión y del triunfo del Señor”, es decir, como un camino que le lleva desde la cruz hasta la gloria, camino que, junto al Señor, la Iglesia quiere recorrer con aquella fe que le aclama incluso cuando sufre y parece ir al fracaso, pues sabe y confiesa su victoria definitiva.
Es en este contexto de aclamación y seguimiento del Crucificado que es Rey, la procesión de las palmas y ramos cobra su verdadera dimensión. Y es precisamente a través del canto de los salmos 23 y 46 como el pueblo puede vivir esta realidad escatológica, superando el peligro de limitarse a un simple recuerdo del hecho histórico que está en la base de este significativo rito.
De esta manera se entiende el por qué las palmas y los ramos son bendecidos, ya que con ellos, en nuestras manos, aclamamos a Cristo que entra triunfante a Jerusalén para sufrir, padecer, morir y resucitar por nuestra salvación.  

Que esta Semana Santa que iniciamos con el domingo de ramos, no se limite a descansar un poco de las clases o del trabajo para ir de vacaciones, sino que sea la oportunidad de meditar y agradecer al Hijo de Dios, el inmenso amor que nos tiene al morir por nosotros en la cruz. El mejor modo de honrarle y vivir estos días, es a través de la oración, la participación digna y conciente del domingo de ramos, la misa del jueves santo por la tarde, los oficios del viernes por al tarde tambien, la misa de resurrecion del sábado por la tarde noche y la eucaristía dominical que conmemora la victoria de Cristo sobre la muerte.

Tomado de: http://www.diocesisdetlaxcala.org.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=55:el-domingo-de-ramos-en-la-pasion-del-senor

viernes, marzo 26, 2010

Viernes de Dolores


Hoy 26 de marzo se conmemora al último viernes de cuaresma antes de comenzar la Semana Santa, es el Sexto Viernes de Cuaresma o de Dolores, en el que recordamos los siete dolores de María Santísima.

Acto de Contrición
Señor mío, Jesucristo, me arrepiento profundamente de todos mis pecados. Humildemente suplico Tu perdón y por medio de Tu gracia, concédeme ser verdaderamente merecedor de Tu amor, por los méritos de Tu Pasión y Tu muerte y por los dolores de Tu Madre Santísima. Amén.
(Se aconseja leer del Evangelio las citas que acompañan a cada dolor)
Primer Dolor - La profecía de Simeón (cf. Lucas 2,22-35)
Qué grande fue el impacto en el Corazón de María, cuando oyó las tristes palabras con las que Simeón le profetizó la amarga Pasión y muerte de su dulce Jesús. Querida Madre, obtén para mí un auténtico arrepentimiento por mis pecados.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre
Segundo Dolor - La huida a Egipto (Mateo 2,13-15)
Considera el agudo dolor que María sintió cuando ella y José tuvieron que huir repentinamente de noche, a fin de salvar a su querido Hijo de la matanza decretada por Herodes. Cuánta angustia la de María, cuántas fueron sus privaciones durante tan largo viaje. Cuántos sufrimientos experimentó Ella en la tierra del exilio. Madre Dolorosa, alcánzame la gracia de perseverar en la confianza y el abandono a Dios, aún en los momentos más difíciles de mi vida.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre
Tercer Dolor - El Niño perdido en el Templo (Lucas 2,41 -50)
Qué angustioso fue el dolor de María cuando se percató de que había perdido a su querido Hijo. Llena de preocupación y fatiga, regresó con José a Jerusalén. Durante tres largos días buscaron a Jesús, hasta que lo encontraron en el templo. Madre querida, cuando el pecado me lleve a perder a Jesús, ayúdame a encontrarlo de nuevo a través del Sacramento de la Reconciliación.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre

Cuarto Dolor - María se encuentra con Jesús camino al Calvario (IV Estación del Vía Crucis)
Acércate, querido cristiano, ven y ve si puedes soportar tan triste escena. Esta Madre, tan dulce y amorosa, se encuentra con su Hijo en medio de quienes lo arrastran a tan cruel muerte. Consideren el tremendo dolor que sintieron cuando sus ojos se encontraron - el dolor de la Madre bendita que intentaba dar apoyo a su Hijo. María, yo también quiero acompañar a Jesús en Su Pasión, ayúdame a reconocerlo en mis hermanos y hermanas que sufren.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre
Quinto Dolor - Jesús muere en la Cruz (Juan 19,17-39)
Contempla los dos sacrificios en el Calvario - uno, el cuerpo de Jesús; el otro, el corazón de María. Triste es el espectáculo de la Madre del Redentor viendo a su querido Hijo cruelmente clavado en la cruz. Ella permaneció al pie de la cruz y oyó a su Hijo prometerle el cielo a un ladrón y perdonar a Sus enemigos. Sus últimas palabras dirigidas a Ella fueron: "Madre, he ahí a tu hijo." Y a nosotros nos dijo en Juan: "Hijo, he ahí a tu Madre." María, yo te acepto como mi Madre y quiero recordar siempre que Tú nunca le fallas a tus hijos.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre
Sexto Dolor - María recibe el Cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz (Marcos 15, 42-46)
Considera el amargo dolor que sintió el Corazón de María cuando el cuerpo de su querido Jesús fue bajado de la cruz y colocado en su regazo. Oh, Madre Dolorosa, nuestros corazones se estremecen al ver tanta aflicción. Haz que permanezcamos fieles a Jesús hasta el último instante de nuestras vidas.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre
Séptimo Dolor -Jesús es colocado en el Sepulcro (Juan 19, 38-42)
¡Oh Madre, tan afligida! Ya que en la persona del apóstol San Juan nos acogiste como a tus hijos al pie de la cruz y ello a costa de dolores tan acerbos, intercede por nosotros y alcánzanos las gracias que te pedimos en esta oración. Alcánzanos, sobre todo, oh Madre tierna y compasiva, la gracia de vivir y perseverar siempre en el servicio de tu Hijo amadísimo, a fin de que merezcamos alabarlo eternamente en el cielo.
-Padrenuestro, siete Ave Marías, Gloria al Padre
Oración final
Oh Doloroso e Inmaculado Corazón de María, morada de pureza y santidad, cubre mi alma con tu protección maternal a fin de que siendo siempre fiel a la voz de Jesús, responda a Su amor y obedezca Su divina voluntad. Quiero, Madre mía, vivir íntimamente unido a tu Corazón que está totalmente unido al Corazón de tu Divino Hijo. Átame a tu Corazón y al Corazón de Jesús con tus virtudes y dolores. Protégeme siempre. Amén.
Hoy no se come carne.